El XI Congreso Iberoamericano de Justicia Terapéutica y el II Congreso Iberoamericano de Justicia Restaurativa constituyen un hito estratégico en la promoción de prácticas judiciales más humanas, eficaces e inclusivas en el contexto iberoamericano. Ambos enfoques, por caminos distintos, ofrecen alternativas innovadoras para el tratamiento de conflictos, especialmente aquellos judicializados, proponiendo respuestas más adecuadas a las complejas demandas contemporáneas.

La Justicia Terapéutica propone la incorporación de métodos que consideran los impactos emocionales, psicológicos y sociales de los procesos judiciales, favoreciendo la rehabilitación y la reintegración social. Este enfoque busca la humanización del sistema jurídico de manera sistémica, abarcando desde la formulación normativa hasta los procedimientos judiciales, promoviendo una percepción ampliada de la justicia y facilitando, cuando sea necesario, la derivación a servicios de atención. Fundamentada en el análisis de los efectos terapéuticos o antiterapéuticos de la aplicación del derecho, propone una actuación más sensible a las necesidades subjetivas de los involucrados.

Por su parte, la Justicia Restaurativa, con aplicabilidad en múltiples contextos, se ha venido consolidando como una estrategia eficaz en la reconstrucción de vínculos, en la reparación de daños y en la promoción de la responsabilidad activa. Al trascender el modelo punitivo tradicional, la JR fomenta el diálogo entre víctimas, ofensores y comunidad, favoreciendo la pacificación social y la restauración del tejido social.

Este año, la iniciativa de la Asociación Iberoamericana de Justicia Terapéutica (AITJ), en alianza con la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), destaca la participación de operadores de justicia y expertos en ciencias de la conducta en el desarrollo de metodologías innovadoras para el tratamiento adecuado de conflictos. Estos espacios han ampliado el acceso a la justicia, promovido la democratización de los medios autocompositivos y fortalecido el impacto social de las prácticas restaurativas y terapéuticas.

En el escenario iberoamericano, la profundización de estos dos paradigmas es fundamental para la construcción de sistemas judiciales más justos, humanos e inclusivos. La articulación entre el Poder Judicial, la academia y la sociedad civil crea un terreno fértil para el desarrollo de soluciones sostenibles y de impacto colectivo.

El evento reunirá a autoridades del ámbito jurídico, académico, comunitario y policial, promoviendo intercambios relevantes e impulsando la consolidación de prácticas transformadoras en la región. El congreso también incentivará la producción científica, con la publicación de resúmenes y capítulos de libros presentados por los participantes.